Insuficiente Mejora Del Sevilla En Dinamarca

  • Grupo G Resultados y clasificación
  • 0-0 en el Parken Narración y estadísticas

FC Copenhague y Sevilla FC empataron a cero en un partido agitado y simétrico. A ambos equipos les faltó mordiente arriba. El Sevilla buscó con más ahínco el gol, pero Youssef En-Nesyri, titular de nuevo, sigue enemistado con el gol. Por resultado, el futuro de Lopetegui vuelve a temblar; por juego, el Sevilla empieza a tener pulso y a competir con corazón.

La primera parte del Sevilla FC en el Parken Stadion recordó a los viejos buenos tiempos de Julen Lopetegui. Rapidez en la construcción del juego, un fértil control del balón en las inmediaciones del área rival, la ubicuidad de los laterales. Era otra partitura, pero sonaba bonito. Un 4-4-2 con Isco regio en la media punta. Contemporizando, volcándose, mandando. La sombra inmensa de Ever Banega. No se achantó el FC Copenhague, un equipo severo, jaleado por una afición incombustible, que supo rechazar los ataques de los nervionenses. Fue un primer tiempo igualado, muy intenso, absolutamente europeo.

Para entender a un Sevilla tan pulcro hay que mirar a dos de sus futbolistas menos conocidos: los canteranos Kike Salas y José Ángel Carmona. Juntos han reactivado a un bloque abotargado. La confianza que les está dando el entrenador les tiene envalentonados. El equipo se contagia de su descaro. Un entusiasmo que explota en la defensa y cuya onda expansiva llega hasta el hombre más adelantado. Tuvo una buena oportunidad En-Nesyri en el minuto 23, pero el guardameta Ryan tapó bien.

Cambalache ofensivo

El marroquí necesita el gol como el pan. Lo intenta, pero, con tanta ansiedad, con tanta aceleración, no termina de aprovechar sus oportunidades. El gol es una artesanía pausada. Contestó el equipo danés tras un desajuste defensivo con un remate Kristiansen que se fue alto por poco. Poco más incomodaron los leones a Dmitrovic, que hoy sustituía a Bono bajo los palos.

Tras el descanso el guion no cambió ni una coma. El empate se eternizaba en la medular. Papu Gómez y Joan Jordán salieron al césped para desnivelar el choque. Un cambalache ofensivo. Engordar la última línea y buscar la armonía para superar la recia defensa local. A falta de veinte minutos, sólo el equipo andaluz iba a por la victoria. Con presencia, pero sin colmillo. Jess Thorup seguía sin mudar su once. Lo fiaba todo a un centro del campo solido con Zica, Falk y Stamenic. Un centro del campo que estaba logrando contener la construcción nervionense. Una falta justo en el borde del área, en el minuto 71, creó incertidumbre en la grada, pero Isco estrelló el balón contra la barrera. Eran los mejores minutos de los hombres de Lopetegui. Pero el gol seguía sin llegar.

Se avecinaba un final abierto. Entró el nigeriano Mukairu por los de blanco. Suso y Dolberg por los de rojo. Ya sólo se jugaba en el campo del anfitrión. Januzaj salió para los últimos diez minutos, pero apenas la olío. Todo arriba para nada. Tres puntos que hubieran sido yodo para la herida sevillista. Pero los planes, y menos los alocados, no siempre salen bien. Los cambios, lejos de traer la luz, fueron oscureciendo el partido. Disparó Mukairu muy forzado en el 85 en una de las escasas llegadas del Copenhague sobre la meta de un poco exigido Dmitrovic. El cansancio apagó el juego y pacificó al Sevilla, que comenzó a resguardarse para no desaprovechar el empate que quizá no sirva para dar continuidad a su entrenador

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

  • fútbol
  • Sevilla FC
  • Julen Lopetegui
  • Isco Alarcón

ChampionsUn laberinto en torno a Griezmann: 40 millones que asustan al Atlético y una táctica de presión al Barça

Champions LeagueEl Real Madrid sufre pero da un golpe en la mesa en el infierno de Celtic Park

ChampionsGriezmann sabe hacer milagros en media hora: el Atlético tumba al Oporto en un epílogo de locos

Similar Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.