El Atltico Encalla En Los Guantes De Remiro thumbnail

El Atltico Encalla En Los Guantes De Remiro

  • Narración y estadísticas Así se lo contamos

Los guantes de Remiro fueron la condena del Atlético en San Sebastián. En esas gigantescas manoplas encallaron los rojiblancos una y otra vez. También, en el ocaso, tras un último intento desesperado de Joao Félix. Al gol de Morata le puso réplica el recién llegado Sadiq, que escribió su primer capítulo en el Reale Arena. El VAR no apreció la mano que sí percibió antes del doblete frustrado de Morata. Por más que remató Simeone desde la banda, el balón llegó hasta ese límite que marcó Remiro. Por eso, tras el frenesí, nadie pudo sacar pecho. [Narración y estadísticas: 1-1]

Tiene Álvaro Morata la virtud de estar en el lugar idóneo y el momento oportuno en este amanecer de la temporada. No muchos contaban con él alumbrando un escudo que parecía ser cosa del pasado. Pero ahí está, camino del Mundial, sosteniendo con sus goles la partitura del Atlético. Tocando las teclas necesarias para que Simeone luzca afilada sonrisa. En San Sebastián, como ya ocurrió en el estreno en Getafe, sacó a pasear la zurda para darle brío a una tarde que, a priori, pintaba amenazante. La Real Sociedad no es un rival cualquiera. Pero Álvaro, en apenas cinco minutos, emboscado en una selva de piernas, sumergido en el latido del área, se encontró con un balón escupido por el poste. Allí mandó su córner Carrasco. Morata volvió a ser preciso y puntual.

Hubo vértigo y velocidad en el Reale Arena durante el primer acto. Y si el marcador no engordó antes del descanso fue porque ni el VAR ni Remiro, que sobrevoló el cielo donostiarra para espantar hasta su cruceta un flechazo (casi) perfecto de Giménez, quisieron que fuera así. Morata ya andaba festejando su doblete a la media hora, otra vez con la zurda, cuando desde la sala VOR le bajaron de la nube. Joao Félix había bajado el balón con el brazo en la jugada previa. Pero el ariete español, que ha estado dos jornadas sin ver puerta, volvió a desprender ese aroma de veneno que tanto le encanta a su entrenador.

Sadiq celebra su gol ante el Atlético.
Sadiq celebra su gol ante el Atlético.Javier EtxezarretaEFE

Hubo, como decíamos, vértigo. Mucho. Y buena parte de culpa la tuvo un jovencito irreverente, de sólo 18 añitos, con nombre de legendario boxeador. Mohamed-Ali Cho, simplemente Cho en su camiseta, resultó un tormento para la zaga rojiblanca que, una vez más, cerraba como si llevara toda la vida ahí Axel Witsel. Las estampidas de Cho volvieron loco a Giménez y agitaron el paso de una Real que, hasta el descanso, se topó con el poste y con Oblak. Ese mismo duelo, ya en el segundo acto, lo ganaría Cho para gloria del recién llegado Sadiq, que ya levanta pasiones en San Sebastián. El VAR no percibió contacto con su brazo en el remate. Con su aparatoso vendaje en la cabeza, tras ganar la espalda a Reinildo, descorchó por primera vez el Reale Arena. La marcha de Isak, con su lluvia de millones (70), no ha supuesto ningún trauma.

Otra media hora de Griezmann

Desde la banda volvió a esperar su momento Antoine Griezmann, a quien la vida, y más concretamente las cláusulas de su contrato, han convertido en un recurso de media hora de Simeone, que no tiene problema en hablar abiertamente sobre ello. Así lleva ocurriendo desde el inicio de la Liga, así volvió a suceder en ese San Sebastián que le vio nacer 13 años atrás. Su entrada ayudó a carburar al Atlético, que aún pasaría algún que otro mal rato. Como cuando vio a Sadiq burlar otra vez a Oblak en el área. Era fuera de juego. En ese mismo instante, el portero esloveno se lesionaba tras un duro choque con Reinildo. Grbic se estrenó.

Legal era la posición de Correa, al que Joao Félix iluminó con uno de esos elegantes eslálones que acostumbra a regalar. Fue de lo poco que le salió al portugués. Pero la pólvora del argentino, recién aterrizado del banquillo, andaba fría aún y Remiro se encontró con la pelota. Otra cosa fue lo que ocurrió cuando el reloj se agotaba y se lanzó a por el zarpazo de Joao. Hubo un gol del Atlético, que no lo fue porque Soto Grande rehusó dar ley de la ventaja. Los rojiblancos se marcharon dándole vueltas al coco por el arbitraje y, también, por culpa de esos interminables guantes de Remiro.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

  • fútbol
  • Atlético de Madrid
  • Real Sociedad
  • Artículos Carlos Guisasola

Atlético de MadridTodo pasa por la mente de Morata: el deseo de volver a ganarse a Simeone, aquella ‘derrota’ ante Costa y la sombra de la Juventus

LaLigaWitsel, el inesperado central de Simeone que llegó de la mano de aquel agente clave en el fichaje de Futre en 1987

LaLigaMorata tiene el veneno y Joao Félix, el periscopio: el Atlético arrolla al Getafe

Similar Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.